¿Y si los casa un amigo?

Esta es una de las últimas tendencias en casamientos: que a la felíz pareja la case un amigo cercano o familiar. ¿Cómo surgió esta nueva tradición? Bueno, es bastante simple. A medida que los tiempos van avanzando. Muchas parejas se quieren casar para celebrar con sus familiares y amigos.

¿Pero cómo hacer para no perder el mágico momento de la ceremonia? Fácil: eligiendo a un amigo o familiar que oficie de “maestro de ceremonias” que cuente anécdotas divertidas y emotivas sobre los novios. Eso sí: el ritual de los anillos, el “sí quiero” y el “los declaro marido y mujer” siguen siendo parte de la boda. Si te interesa esta tendencia, hay varias preguntas que hacerte antes de confimar que quieran ir por ese lado. Te ayudamos a decidirlo con este checklist. ¡Pónganse a prueba!


1. ¿Son religiosos?

Es importante saber cuánta importancia le dan los dos a la religión. ¿Les interesa su fé? ¿Son creyentes? Bueno, si ambos responden que sí, ya tenemos un paso hacia el lado más tradicional de las bodas. Ahora, si al menos uno de los dos no es religioso, podemos ir inclinándonos a que los case un amigo o familiar.


2. ¿Son los dos de la misma religión?

Si los dos son creyentes, pero cada uno cree en algo diferente, organizar una ceremonia multi-culto puede ser algo complicado. ¿Quién dice sus oraciones primero, el cura o el rabino? ¿Podrá algún familiar sentirse incómodo ante esta situación? Puede que no, como puede que sí. Ustedes sabrán cómo evaluarlo.


3. ¿Tienen amigos en común?

El 99% de las parejas seguramente responda que “sí” ante esta pregunta. Pero no basta con tener amigos. Para pensar en un maestro de ceremonias, necesitan un “muy buen” amigo. Alguien que los conozca a fondo. Idealmente, que haya visto como fue creciendo y evolucionando la pareja. Y, por supuesto, que ustedes dos quieran muchísimo: alguien de suma confianza. Si pueden encontrar fácilmente a ese candidato, ya saben que tienen una muy buena opción de maestro de ceremonias (puede ser un amigo, o un familiar, como el hermano o hermana de alguno de ustedes, algún primo…).


4. Si ya encontraron a ese amigo o familiar especial… ¿es elocuente y expresivo?

Esto es MUY importante. Seguramente ninguno de los dos quiere que el maestro de ceremonias se trabe al hablar, no sepa qué decir, le agarre timidez y hable bajito, o, por el contrario, se sienta tan empoderado que empiece a irse del guión y diga cosas que no debía decir. ¡Horror! Por eso, es vital que la persona que elijan para casarlos sea elocuente, expresivo, con cierto nivel de cultura, ubicado y elegante. Va a estar por un buen rato con un micrófono en la mano, contando cosas de ustedes, ¡frente a todos sus familiares y amigos! Mejor prevenir, que curar.