¡No te olvides! Checklist para la novia!

1. El vestido

¡Uf! Es lo más importante de todo. El bellísimo vestido con el que vas a casarte. Para que todo salga bien, te recomendamos que hagas una última prueba dos días antes del gran evento, ya que de tener que hacer algún arreglo todavía contás con algo de tiempo. Asegurate de que tu vestido te quede bien y sea cómodo para bailar toda la noche. No olvides llevarlo siempre en una buena funda para trajes (preferentemente impermeable, uno nunca sabe…) y tener a mano un quitamanchas express por si pasa algo. Ese mismo quitamanchas, llevalo con vos a la fiesta, junto a un kit de costura de emergencia: aguja e hilo del mismo color de la tela, pegamento express y un vestido de cocktail extra por si le pasa algo terrible a tu vestido de novia durante la fiesta que sea imposible de reparar (un cambio de vestuario en medio del evento puede llegar a quedar como una extravagancia “cool”, ¿o no?)


2. Los zapatos

Cuando te pruebes el vestido por última vez, dos días antes de la boda, probate también los zapatos. Asegurate de sentirlos cómodos y bien ajustados a tus pies. Y recordá lo siguiente: es preferible que te aprieten un poco (no mucho), porque es probable que con el paso de las horas el material vaya cediendo. Lo importante es evitar que tus zapatos “chancleteen”, porque eso no solamente es incomodísimo, sino que además te hace más proclive a caídas y accidentes. Y nuevamente, tené a mano un plan B de zapatos. Te recomendamos que lleves un calzado más cómodo para bailar: unas chatitas, plataformas, zapatos de taco chino o taco cuadrado; siempre del mismo color que el vestido, los accesorios o el ramo.


3. Algo azul, algo usado, algo nuevo, algo prestado

Generalmente “algo nuevo” es fácil: el vestido, algún accesorio o los zapatos siempre son nuevos. Pero algo azul, algo prestado y algo usado a veces son más difíciles de encontrar y combinar. Podés sumar cintas azules al ramo, o colocarte una liga azul a la altura de los muslos. Podés pedirle a tu mamá o a tu abuela alguna linda joya familiar, como un anillo o una pulsera, para el “algo viejo”. Y podés pedir prestado a alguna amiga un broche para sumar a tu traje de novia o una chaqueta para usar antes de entrar por si hace un poco de frío. Chequeá, un par de días antes de tu boda, que tengas tu algo azul, tu algo nuevo, tu algo viejo y tu algo prestado con vos para poder casarte alineada con la tradición.


4. Los invitados

Una semana antes de la boda, volvé a chequear la asistencia de los invitados. No hace falta que los llames uno por uno, podés enviarles WhatsApp, mail o mensaje vía Facebook. Como vos bien sabrás, a esta altura de la planificación de tu casamiento, si una persona marca “asistiré” y luego no viene hay que pagar también su cubierto. Y cada cubierto puede representar un gasto importante… por eso es vital saber quiénes no vienen, para poder ahorrarte unos pesos y alivianar así un poco el presupuesto de tu boda.


5. Reservas de hotel y salón

Seguramente tenés reservado desde hace bastante tiempo el hotel donde van a pasar la noche de bodas y el salón donde vas a peinarte y maquillarte (o el profesional a cargo) antes de tu casamiento. No está para nada de más llamar por teléfono un par de días antes para chequear que todo esté en orden. En primer lugar, cuando vos ya tenés confianza en un peinador y maquillador específico, o en un salón de belleza que ya conocés, no está bueno que se arruinen los planes a último momento y tengas que salir a buscar otro salón desconocido para vos. Y en segundo lugar, ¡qué mal presagio sería tener problemas con el hotel en la noche de bodas! Por todo esto, no te olvides de llamar al hotel y al peluquero al menos tres o cuatro días antes del gran evento. ¡Mejor prevenir que curar!


6. Las damas de honor y el maestro de ceremonias

Tanto tus damas de honor, como las damitas que van a pasar antes por el altar para dejar flores en el camino, tienen que estar 100% alineadas con toda la planificación de la boda. No dejes de estar en contacto con ellas: armá un grupo de WhatsApp para chequear cómo se están preparando y para dejar tus instrucciones antes de la ceremonia. Lo mismo con el cura, el rabino o la persona que vaya a casarlos: es muy importante que te contactes con él o ella dos o tres días antes de la boda, y ese mismo día más temprano, para verificar que todo esté bajo control.


7. Los proveedores

¡No dejes de estar encima de los proveedores! Contactate con ellos una semana previa al casamiento, y ese mismo día también, para constatar que todo esté funcionando sobre ruedas y no haya ningún problema. Respecto al salón y al catering, podés armar un grupo de WhatsApp con los responsables y pedirles que te vayan mandando fotos de cómo está quedando todo. El disc jockey puede compartirte una lista de reproducción en Spotify de los temas que piensa pasar durante la fiesta. Los decoradores de interiores pueden mandarte fotos de Pinterest para mostrarte ideas interesantes de ambientación. ¡Usá la tecnología a tu favor para estar al tanto de todo lo que va a pasar en tu boda!