¡LLegó el día!

Un día mirarás una foto y aparecerán mil recuerdos. Escucharás una música y vendrá un aluvión de sentimientos. Alguien recordará una anécdota, y el relato aparecerá para volver a divertirnos. El futuro un día será presente y un hijo te preguntará ¿cómo fue?…Ya ves, ese día que hoy estas planeando, no pasará como uno más. Viene a quedarse.

Serán muchas las decisiones y las cosas de qué ocuparte. Un sin fin de detalles. Pero es fundamental que no olvides que depende cómo transites las horas previas a la ceremonia, para que el resultado final sea el esperado: un momento de encuentro entre dos almas que se aman, rodeados de quienes se alegran de poder compartirlo. Y por esa felicidad conjunta, celebramos. Si este concepto está intacto en tu interior, vas a sentir que nada podría haber salido mejor.

Te puedo asegurar que si ese día transcurre alegremente lo vas a disfrutar como ningún otro; pero también podes ser un manojo de nervios y stress, que va a ser percibido en tu rostro, y puede no dejarte vivirlo plenamente.

Te dejo algunas sugerencias para llegar distendida al altar:

-Planeá las cosas de manera que ese día no te ocupes de nada, excepto de vos!

- No pretendas hacer todo sola . No te sobrecargues. A quienes te rodean seguro les va a encantar ayudarte en este evento especial.

-Si en tu casa son muchos, seguro no será el lugar ideal. La previa trae nervios, y cuantos más sean, mas nervios habrá. ¡Armá tu microclima! Los hoteles o salones y quintas que cuentan con privados para novias son geniales para lograrlo. Y si no contás con estas posibilidades, tal vez alguna amiga viva sola, y le resulte encantador ofrecerte su lugar para que te produzcas ahí.

-Cuando hagas la prueba de makeup y peinado, prestá atención al feeling que logres tener con el profesional. Para mí, esto es fundamental. Nosotros somos los últimos en aparecer en escena, y nos despedimos de la novia justo antes del momento esperado. Hacé la diferencia si el profesional trae consigo buena energía, calma y paciencia. Una novia no es un maquillaje más dentro de la jornada laboral. La estamos acompañando en una ocasión inolvidable de su vida, que entonces solo tenga los nervios propios de la emoción.

- ¡Rodeate de tu tribu de mujeres! Así como lo hacían nuestros ancestros que bien sabios han sido. Producite junto aquellas mujeres con las que adores estar. Compartí unos mates mientras se preparan, con la música que les gusta. Que el lugar huela rico, que se respire buena energía. Ríanse. Háganse selfies. ¡Divertite!. Y así las horas previas serán tan amenas, que vas a llegar felíz a esa boda que tanto planeaste y quedará de principio a fín guardado amorosamente en tus recuerdos.

Que sea un momento sereno desprendido del tiempo, como canta un viejo tema musical.


Contacto: Florencia del Gener

Mariana Lannia Fotografía