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27 de julio de 2011

Jericoacoara: pasaje al paraíso

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  • Es una de las pocas playas continentales de Brasil que tiene mar al este y al oeste, permitiendo disfrutar de amaneceres y atardeceres increíbles todos los días.

     

    Jericoacoara

    Jericoacoara

    Jericoacoara es una playa situada al nordeste de Brasil, cerca de la línea del ecuador, en el estado de Ceará ( cuya capital es Fortaleza). Su acceso depende de vehículos especiales para atravesar los kilómetros de dunas que la separan de la ruta más próxima.

    Hasta hace 15 años era un pueblo de pescadores completamente aislado, no había calles, electricidad, teléfono, periódicos y la economía estaba basada en el trueque. En 1984 fue declarada como una zona protegida, y aunque por su extraordinaria belleza, turistas de todo el mundo la descubrieron y comenzaron a visitarla, aún mantiene su esencia salvaje y paz original.

    Jericoacoara no es sólo una playa, es una experiencia, tiene una belleza inmensa, cruda donde el contacto con la fuerza de los elementos naturales es intenso y la sensación de libertad que transmite es enorme.

    Es un lugar ideal para quienes desean huir del stress cotidiano, que aman la arena bajo los pies, la naturaleza en su máxima expresión y disfrutan de la mística de un lugar mágico.

    Se pueden encontrar los más diversos escenarios: dunas móviles gigantescas, lagunas de agua cristalina, manglares, cocotales, playas de ensenada con mar calmo, playas de océano con olas, playas rocosas y cavernas. Las arenas son blanquísimas, pobladas de palmeras y con un mar color turquesa intenso.

    La temperatura promedia los 30 grados en verano, en invierno es igual sólo que hay lluvias intensas.

    Se trata de un lugar con vientos fuertes, por esta razón se navega mucho  a vela en las lagunas y se practican deportes náuticos como el kitesurf o el windsurf.

    Es una de las pocas playas continentales de Brasil que tiene mar al este y al oeste, permitiendo disfrutar  de amaneceres y atardeceres increíbles todos los días.

    En los últimos años se convirtió en una tradición esperar la partida del sol desde una gran duna situada al oeste  del pueblo.

    Desde allí, uno se puede deleitar con un espectáculo extra, dado que cada tarde un grupo de especialistas realiza sus clásicas capoeiras.

    EXCURSIONES Y ACTIVIDADES QUE NO PUEDEN DEJAR DE REALIZAR:

    Área de protección ambiental: su mayor atracción es la playa de Jericoacoara , pero el área abarca también campos, dunas de 30 metros, playas de aguas verdes y el singular afloramiento rocoso denominado Serrote. Se pueden avistar gran cantidad de especies de aves.

     

    Jericoacoara

    Jericoacoara

    • Caminata a la Pedra Furada: se hace en la marea baja, por la playa, hasta esta formación rocosa con un gran agujero, donde en el mes de Julio los rayos del sol poniente lo atraviesan.

    Paseo en Buggy hasta Nova Tatajuba: recorriendo playas, atraviesa el Río Guriú en balsa rústica, pasando por enormes formaciones de arena y lagunas buenas para baños.
    Al final del paseo se hace una parada en un barcito rústico para tomar deliciosos aperitivos a orillas del mar.

    Jijona de Jericoacoara: En Jijona está la laguna Azul donde los vientos fuertes hacen el lugar perfecto para los deportes a vela.  El acceso se hace por buggy o 4×4 que parten desde Jeri.
    Las lagunas también son ideales para baños, paseos en kayak y zambullidas con snorkel.

    Puesta del sol sobre las dunas: Al atardecer se sube a la Duna del Sol de 30 mts. de altura para ver al sol ponerse en el mar.

    Tatajuba: Comunidad de pescadores, primitiva, donde el turismo no ha llegado a alterar la manera de vivir de sus habitantes. Tiene enormes médanos, algunos en proceso de cristalización.

    Playa Preá: En esta playa la pesca es una actividad muy desarrollada, por esta razón en los restaurantes locales se pueden comer deliciosos pescados a precios muy atractivos.

    Iglesia: Construída con piedra por los nativos del lugar, esta iglesia ofrece, desde su torre, una vista privilegiada de la bahía.

    En cuanto al alojamiento, dado que es un área de protección ambiental, no esta permitida la construcción de grandes hoteles. Sin embargo, en los últimos años , se han construido pequeños hoteles de lujo y posadas de estilo rústico de excelente calidad.

    Las opciones gastronómicas son variadas, desde pizzerías con horno de leña, bares para diversión nocturna abiertos hasta la madrugada donde se puede  disfrutar del auténtico baile  de Forró, restaurantes que ofrecen cartas con menús nacionales e internacionales, destacándose los platos de pescados y frutos de mar.

    Algunas recomendaciones que les podemos hacer son llevar un protector solar con factor de protección alto dado que siempre sopla una brisa agradable y no se siente que la piel se está quemando.

    También llevar linterna dado que Jericoacoara no posee iluminación pública en las calles, y por las noches sin luna puede ser necesaria.

    Llevar dinero en efectivo ya que no todos los locales aceptan tarjetas de crédito y no existen los bancos, cajeros automáticos ni casas de cambio!.

    ¿CÓMO LLEGAR?

    Se vuela hasta Fortaleza, y desde allí hay traslados por la ruta hasta la ciudad de Jijona, donde se transborda a una “jardineira” ( camión adaptado para llevar pasajeros) que cubre los últimos 22 Km. de médanos hasta el pueblo.

    Es un buen final decirles que en Jeri la sensación que se vive es que la vida no precisa ser complicada para tener calidad: sin tránsito, sin bancos, sin horarios….a disfrutarla!

    Jericoacoara

    Jericoacoara