17 de enero de 2012
El ABC del yoga
Estamos siempre a la búsqueda de nuestro bienestar. Siendo más conscientes en lo que comemos, haciendo ejercicio y cómo descansamos. Y, sobre todo, evitando que el stress diario nos perjudique. El Yoga, una práctica indispensable para una vida cada vez más saludable.
¿Qué es el Yoga?
Una disciplina que ayuda en gran parte a nuestro bienestar es el Yoga, ya que combina el ejercicio físico con la paz de la mente, siendo aliado número uno en la lucha contra el stress.
La palabra Yoga proviene del sánscrito “yuj” que significa unión, y con él trabajamos la mente, el cuerpo y el espíritu. Cada vez más popular, esta técnica nos puede ayudar a enfrentar, no sólo momentos específicos de stress, sino a lograr una mejor calidad de vida en nuestra cotidianeidad.
En la página web de la fundación El Arte de Vivir se explica que “El Yoga trae la mente al momento presente, mejorando su claridad y su estado de alerta. Así, la mente se pacifica y puede lidiar con el estrés diario.”
Hay distintos tipos de Yoga, cada uno con sus propias técnicas y beneficios, siendo algunos más estáticos y otros más dinámicos.
El Hatha Yoga es el Yoga más difundido en todo el mundo, y es conocido por sus asanas (o posiciones corporales), pranayama (o dominio del prana, energía, a través de la respiración) y la relajación. Las asanas nos generan serenidad física y mental, y con su práctica, nos podremos sentar durante varias horas en una postura de meditación sin sufrir fatiga o inquietud. Algunas de sus asanas principales son la posición de loto y el saludo al sol (Suriá namaskar). Este tipo de Yoga enfatiza la relajación.
Otro tipo muy popular de Yoga es el Ashtanga. Al practicarlo, seguiremos un método progresivo de series de posturas acompañado por una respiración específica (uyáii pranaiama). Es bastante dinámico, requiere elasticidad y fuerza muscular (que si no la tenemos la podremos ir logrando a través de su práctica) y está recomendado para bajar de peso y aumentar nuestra fuerza y elasticidad.
En cambio, si practicamos el Kundalini Yoga haremos distintas posturas (o asanas) acompañado por una respiración específica, canto de mantras y mudrás (gesto sagrado hecho generalmente con las manos). Este tipo de Yoga resulta menos exigente, ya que las posturas son sencillas, pone énfasis en la lentitud del movimiento, y su práctica genera tranquilidad mental y vitalidad.
Beneficios del Yoga
Más allá del tipo de Yoga que elijamos practicar, todos presentan grandes beneficios, entre los cuales podemos encontrar:
• Mejora la flexibilidad de los músculos y las articulaciones
• Disminuye la tensión y el stress
• Mejora la autoestima
• Tranquiliza la mente, logrando la paz y claridad mental
• Mejora la digestión, la circulación y el sistema inmunológico
• Estimula y aumenta el flujo del prana (energía vital)
• Aumenta la fortaleza de los músculos y los huesos
• Previene y da alivio a enfermedades crónicas, dolores crónicos, ansiedad y desórdenes de pánico, depresión, trastornos en el sueño, fatiga crónica y presión alta
• Incrementa la tonicidad de los músculos
• Mejora la postura corporal
Al ver todos estos beneficios, podemos afirmar que con la práctica regular del Yoga podemos lograr una mejora significativa en nuestro cuerpo y mente, obteniendo una mejor calidad de vida y bienestar en general. Y, sobre todo, nos sentiremos con más energía.
Para empezar
Para elegir el tipo de Yoga que queramos practicar (y el más conveniente para cada uno de nosotros) podemos infórmanos un poco más sobre las distintas corrientes del Yoga, y sobre todo consultar con alguien especializado, sea profesor, practicante experimentado o dirigirnos hacia algún centro que ofrezca clases de esta práctica. Y más aún, comenzar a realizarlo, ya que probando los distintos tipos de Yoga podremos terminar de definir cuál es el más adecuado para nosotros.
Una vez elegido el tipo de Yoga, podemos seguir algunos tips a tener en cuenta para su práctica:
• Tomá clases antes de realizar las posturas y respiración por tu cuenta.
• Equipate: necesitarás un Yoga mat (colchoneta especial) y ropa cómoda. Evita el uso de cinturones, joyas y todo lo que pueda molestarte en la práctica de las posturas.
• Cuando practiques por tu cuenta: elegí un lugar y momento del día en la que puedas tomarte un tiempo sin ser molestada. Puede ser por la mañana, por la tarde o durante la noche.
• No te esfuerces demasiado. Al principio puede que algunas posturas resulten más difíciles o dolorosas. Comienza de a poco y con paciencia. Irás logrando mejores resultados con tiempo y práctica.
• No comas por lo menos tres horas antes de la clase.
Dónde Practicarlo
Aquí encontrarás algunos de los sitios web con más información sobre clases de Yoga:
• www.artofliving.org/ar-es
• www.guiadeYoga.com.ar
• www.fundacion-indra-devi.org
• www.puntoYoga.com.ar
• www.centroargentinoYoga.com.ar
Te invitamos a probar esta divertida, completa y beneficiosa práctica. No sólo para aplicar cuando te sientas estresada y cansada, sino para que incorpores el Yoga en tu vida diaria y así logres permanecer saludable para llevar a cabo todos tus objetivos sintiéndote llena de energía.
Victoria Gómez para Propuestas & Servicios








