17 de diciembre de 2011
Dime dónde naciste y te diré qué casamiento tendrás…
Todos los días, a toda hora se celebra un casamiento en algún lugar del planeta. Cada una de ellas celebra la unión siguiendo las costumbres, tradiciones y creencias de cada país. La celebración de esta institución social no es en todos los países igual. El blanco no es el color habitual para la novia, como [...]
Todos los días, a toda hora se celebra un casamiento en algún lugar del planeta. Cada una de ellas celebra la unión siguiendo las costumbres, tradiciones y creencias de cada país.
La celebración de esta institución social no es en todos los países igual. El blanco no es el color habitual para la novia,
como hemos aprendido de acuerdo a la tradición judeo-cristiana. Tampoco en todos lados estas celebraciones, hoy en día, son decisiones libres de los esposos.
Pero en todos lados hay un rito y una ceremonia. Veamos algunas de ellas:
En India, y en muchos otros países musulmanes, es costumbre pintar con henna las manos y los pies de la novia. El rito, llamado Mendhi, ocurre por la tarde, y no es un tatuaje cualquiera (nada de pensar en un “Amo a Bon Jovi o Boca, sos lo más”). Las figuras que dibujan tienen diferentes significados, principalmente deseos para la futura esposa: amor, belleza, salud, prosperidad, fertilidad y protección contra los malos espíritus (siempre hay supersticiones dando vuelta). El ritual de tatuado está en manos de la madre, o las hermanas, tías y primas de la novia.
Pero antes de llegar al gran día, en algunas partes se acostumbra arreglar los matrimonios. De esto, claramente, se encarga el padre (por si quedan dudas de que hay ciertos lugares del mundo en donde se sigue tomando a la mujer como un objeto de propiedad del hombre, en primer lugar del padre, luego del esposo). La sorpresa del rito es tal, que la pareja no se conoce antes del día de la “celebración”, o quizás mejor, “acuerdo”.
Una vez que los novios hicieron sus votos, el padre del novio, o en caso de que éste no existiera, el hermano, arroja pétalos de flores sobre la pareja y pasa un coco encima de la cabeza de los novios, repitiendo tres círculos.
La vestimenta consta de un turbante sobre la cabeza para el novio y un “sari” en rojo o rosa para la novia, adornándose con todas las joyas que le sea posible.
Los anillos deben ser de oro, ya que este metal dura por siempre. El lugar en donde se utiliza es el cuarto dedo, ya que se cree que las venas de ese dedo llegan directo al corazón. El novio debe llevarlo en la mano derecha y la novia en la izquierda, para representar un corazón completo.
Pero la más importante ceremonia que se realiza es el día anterior a la boda, y se llama Ghari Puja. En ésta, el sacerdote llega a la casa de la nueva pareja y hace una ceremonia de bendición en el hogar. La novia muele trigo y el novio lo ofrece como regalo, simbolizando que a pesar de que sus vidas están cambiando, seguirán siendo generosos y dispuestos a ayudar a los menos afortunados. Los novios deben vestirse para esta ocasión con ropa vieja que será rasgada por sus amigos y familiares, simbolizando el fin de su vieja vida.
De acuerdo a la comunidad de pertenencia estos ritos y costumbres pueden ir variando, pero son algunas de las curiosidades a las que no estamos acostumbrados a relacionar con un casamiento.
SUBIMOS AL AVIÓN Y LLEGAMOS A OTRA CULTURA
En esta ocasión, el lugar de destino es China. Aquí tampoco veremos como acostumbramos el blanco en el vestido de la novia. En el país oriental, las novias llevan el rojo, color por excelencia de las bodas. Este color tiene un significado bastante evidente: el amor. También simboliza la alegría y la prosperidad.
Pero el rojo no se encuentra sólo en el vestido de la novia sino que se multiplica por doquier. Las tarjetas de invitación, las cajas de regalos y los sobres con dinero.
La tradición comienza con “la despedida” de la novia. Ésta se recluye con sus íntimas amigas, para llorar y lamentar la pérdida de su familia y amigos al dejar la casa familiar (similar a nuestras despedidas de solteras… ?).
Por parte del novio, su familia lleva a la casa de su prometida cajas de color rojo, que contienen “uang susu” o “milk Money” (dinero para comprar alimentos). Tres días antes de la celebración del casamiento, la familia de ella ofrece regalos a la familia del novio, también en cajas rojas.
El día anterior a la boda, sobre una nueva cama para la pareja, los invitados ponen frutas sobre la misma como presagio de fertilidad. Los niños pueden tomarlas (evidentemente no debe haber sido parte de la tradición esto último, pero qué sentido tiene negarle una fruta a un niño).
Llegado el día, empiezan nuevos rituales. La novia, en su preparación, realiza el “ritual del peinado”, después de haber tomado un baño perfumado con pomelo y ponerse ropa interior nueva, antes de ser peinada por una mujer que es considerada como afortunada por la novia.
Algunas tradiciones incluyen un menú selecto en la casa de la novia. Se sirven huevos hervidos, y el novio rompe la yema del huevo, como símbolo de ruptura de los lazos de la novia con su familia.
En algunas regiones del gigante asiático, las mujeres son elegidas con cuidado, de manera que su signo zodiacal sea compatible con el del novio.
En el momento de elegir la fecha en que se celebrará dicho compromiso, adivinadores determinan de acuerdo al nacimiento de los novios cuál será la mejor fecha para la boda.
Y SIGUEN…
Las tradiciones se multiplican y se renuevan. En el próximo número estaremos conociendo nuevas formas de celebrar esta unión en distintos lugares y con distintos ritos.







