Aunque
cueste creerlo, las discusiones son una parte importante en la vida de
la pareja. Pero hay que saber encararlas, utilizar métodos positivos
para resolver los problemas y evitar las actitudes negativas que deterioran
la relación.
Muchas parejas caen en la trampa de confundir una discusión con
un intercambio de acusaciones. Algunas peleas comienzan a partir de un
motivo trivial y terminan creciendo hasta alcanzar temas mucho más
grandes: el control, el amor, el respeto.
El resultado no puede ser más negativo. Los dos se quedan con más
bronca que antes; a veces, con heridas difíciles de cicatrizar;
sin identificar ni resolver el verdadero problema que los estaba molestando.
Por
más que tengan mala fama, las peleas son una parte de la vida en
pareja tan inevitable y necesaria como las demostraciones de afecto. Y
una discusión bien llevada puede ser beneficiosa para el matrimonio.
Abre nuestras vías de comunicación, libera tensiones acumuladas
y resuelve problemas. Pero, cuál es el secreto para pelear "bien"?
Para que una discusión resulte constructiva y ayude al buen funcionamiento
de la pareja, existen algunas reglas de oro que hay que poner en práctica:
Hablar siempre en primera persona
Decir "Vos me lastimás" suena como un ataque y hará
que el otro se ponga a la defensiva. En cambio, una frase como "Me
siento mal cuando..." puede ser mucho más constructiva.
Concentrarse en un tema
Si están discutiendo porque él
gastó de más con la tarjeta de crédito no sirve que
comiences a repasar todo lo que él hizo mal desde que se conocieron.
Usar frases cortas y directas
No es fácil porque exige mantener
la calma, pero da mejores resultados Además, no pienses que se
pierde puntos en una discusión si alguno de los dos dice un par
de cosas agradables sobre el otro. Al contrario.
No interrumpir
Escuchar al otro es un signo de respeto,
y el único camino para buscar una solución.
Tener un objetivo
El propósito de una
discusión debe ser resolver un problema, no descargarse. Por eso,
traten de hacer sugerencias constructivas. Por ejemplo, es más
positivo decir "Si escribís tus gastos va a ser más
fácil armar un presupuesto" que "Por tu culpa siempre
tenemos algún problema económico".
Cuando el enojo se transforma en furia...
... no discutir. Es mejor dejarlo para
otro momento en el que ambos estén más calmados.
Saber pedir perdón
Durante una discusión es muy común
que se escape algún comentario injusto. Aunque les cueste, admítanlo,
y pidan disculpas sin reservas. Porque, además, como bien dicen
los entendidos, lo mejor de las peleas son las reconciliaciones porque
renuevan el vínculo y nos dejan esa linda sensación de volver
elegirnos. De apostar, una vez más, al amor que nos une. |