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El momento oportuno para hablar.
Cuando sabemos que lo que vamos a decir no va a caer bien o va a provocar enojo, es necesario buscar el momento oportuno y también el lugar apropiado para hablar, lo ideal es crear un clima alejado de tensiones.
Ayer te avisaron en la oficina que deberás trabajar todo el fin de semana, justo cuando tu novio te había pedido que lo acompañaras a pasar el día a la casa de sus tíos que se van a vivir a Australia. Y vos, por supuesto, le prometiste que allí estarías. Y ahora, cómo se lo decís?.
Sin consultarle a tu novio, le prestaste todo lo que habían ahorrado a tu mejor amiga que estaba en apuros y ahora, ella te dice que no puede devolvértelo. Cómo se lo contás a él?.
El otro día tu mamá te dijo que no aceptó la invitación a comer que le hizo la madre de tu novio porque ésta no le cae bien y vos, por supuesto, no sabés de qué manera se lo vas a decir a él.
Existe un momento indicado para decir este tipo de cosas o es mejor hablarlo sin demasiadas consideraciones?.
Por respeto al otro (y a nosotras mismas) cada vez que sabemos de antemano que lo que vamos a decir no va a caer bien o va a producir enojo no sólo es necesario buscar un momento oportuno sino también un lugar apropiado para conversar. Por eso, es importante que, cuando llegue el momento de hablar no lo hagas delante de terceros. Contrariamente a lo que puedas pensar, en lugar de resultar una ayuda pueden significar un obstáculo. Cuanto menos opiniones y sentimientos se pongan en juego, más fácil será llegar a un punto de armonía.
Los lugares donde nunca hay que tratar estos temas? En espacios públicos, en el trabajo, cuando el otro llega cansado, , cuando alguno de los dos está de mal humor o bien, cuando hay interrupciones como la televisión, el teléfono, etc.
Lo mejor para llegar a buenos resultados es acordar previamente el momento para charlar, "ir directamente al grano",no insistir en una respuesta inmediata y demostrar voluntad para escuchar.
Toda relación está formada por dos personas diferentes; dos corazones, dos mentes y dos cuerpos que están viviendo algo en común. Es realmente difícil entonces que ambas partes sientan los mismos deseos y necesidades simultáneamente. Probablemente puedas hablar con tu jefe y arreglar los horarios de trabajo para cumplir con la promesa que le hiciste a tu novio aunque lo hayas pensado mejor y no te divierta tanto perder tu único día libre entre tíos y parientes políticos que viste una o dos veces en tu vida. Lo mismo sucede con el tema del dinero y de tu madre, siempre le prometiste a tu novio contarle absolutamente todo y ahora, en esta circunstancia, te resulta muy difícil sostener esa promesa.
Pero donde hubo una promesa se generó una ilusión y donde hay ilusiones, con frecuencia, entran en juego las famosas mentiras piadosas del tipo "no se lo digo porque lo voy a lastimar". Pero hay que tener en cuenta que llevar adelante un engaño -que además, tarde o temprano saldrá a la luz- puede atentar hasta contra el amor más verdadero. Por ello, la mejor promesa que puede existir en una pareja es la sinceridad, porque la verdad, ya sea suavizada y dicha oportunamente, fortalece al vínculo.

Laura Pais para P&S
www.propuestasyservicios.com
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